Cómo solicitar un préstamo por primera vez: guía paso a paso
Pedir un préstamo por primera vez puede generar dudas, y es completamente normal. La clave está en entender cómo funcionan estos productos, qué piden las instituciones financieras en México y qué costos debes tener en cuenta antes de comprometerte.

Pedir un préstamo por primera vez puede generar dudas, y es completamente normal. La clave está en entender cómo funcionan estos productos, qué piden las instituciones financieras en México y qué costos debes tener en cuenta antes de comprometerte. Esta guía te explica todo lo que necesitas saber, desde los conceptos básicos hasta los errores más comunes que conviene evitar.
Qué es un préstamo personal y cómo funciona
Un préstamo personal es una cantidad de dinero que una institución financiera te entrega con el compromiso de devolverla en un plazo determinado, más intereses y, en algunos casos, comisiones. Por lo general se paga en mensualidades fijas, aunque las condiciones exactas dependen del contrato que firmes.
Es importante no confundir un préstamo con un crédito revolvente. En un préstamo recibes el monto completo desde el inicio y lo vas pagando de forma gradual. En un crédito revolvente, como una tarjeta de crédito, cuentas con una línea disponible que puedes usar, pagar y volver a utilizar cuantas veces quieras.
Las condiciones, incluyendo tasa de interés, plazo, comisiones y requisitos, varían según la institución y tu perfil financiero.
Tipos de préstamos más comunes en México
Préstamo personal. Es el más flexible: puedes usarlo para distintos fines, como gastos de salud, estudios o imprevistos.
Crédito de nómina. Se descuenta directamente de tu salario y generalmente lo ofrecen la institución o empresa donde recibes tu sueldo.
Crédito automotriz. Está diseñado específicamente para la compra de un vehículo.
Tarjeta de crédito. Aunque técnicamente es un crédito revolvente, muchas personas la usan como su primer acercamiento al mundo del financiamiento.
Conceptos clave que debes conocer antes de solicitar
Antes de comparar opciones, familiarízate con estos términos:
Tasa de interés. El porcentaje que pagarás por el dinero que te prestan.
CAT (Costo Anual Total). Un indicador que concentra intereses, comisiones y otros costos del crédito. Es la herramienta más útil para comparar distintas opciones entre sí.
Plazo. El tiempo que tienes para pagar el préstamo por completo.
Monto. La cantidad de dinero que recibirás.
Comisiones y penalizaciones. Cargos adicionales por apertura, administración o pagos tardíos que pueden aumentar el costo total del crédito.
Requisitos generales para solicitar un préstamo en México
Cada institución tiene sus propias políticas, pero hay ciertos requisitos que se repiten con frecuencia.
Edad, identificación y domicilio
Debes ser mayor de edad y presentar una identificación oficial vigente, como tu INE o pasaporte. La mayoría de las instituciones también solicitan un comprobante de domicilio reciente.
Comprobación de ingresos
Las instituciones necesitan verificar que tienes ingresos suficientes y estables para hacer frente a los pagos. Dependiendo del caso, pueden pedirte recibos de nómina, estados de cuenta bancarios, constancias laborales o, si trabajas por tu cuenta, tu constancia de situación fiscal.
Historial crediticio y Buró de Crédito
Es común que las instituciones consulten tu historial en sociedades de información crediticia como el Buró de Crédito. No tener historial no es un impedimento para solicitar un préstamo, pero puede influir en el monto aprobado o en las condiciones que te ofrezcan.
Documentos que suelen solicitarte
Aunque los requisitos varían, los documentos más frecuentes son:
Identificación oficial: INE vigente o pasaporte.
Comprobantes de ingresos: recibos de nómina, estados de cuenta bancarios o constancia de situación fiscal si eres independiente.
Comprobante de domicilio: recibos de servicios como luz, agua o teléfono, o estados de cuenta bancarios recientes.
Proceso para solicitar un préstamo por primera vez, paso a paso
1. Evalúa tu necesidad y capacidad de pago
Antes de solicitar cualquier préstamo, hazte estas preguntas: ¿realmente lo necesitas? ¿Puedes pagarlo? Suma tus ingresos mensuales y resta todos tus gastos fijos. Lo que sobre es el margen disponible para asumir una mensualidad sin comprometer tu estabilidad financiera.
2. Compara opciones de instituciones financieras
No te quedes con la primera opción que encuentres. Compara bancos, financieras reguladas y cooperativas de ahorro. Verifica que estén supervisadas por autoridades como la CONDUSEF o la CNBV. Revisa el CAT, las comisiones, los plazos disponibles y la reputación de cada institución.
3. Reúne tus documentos y completa la solicitud
La solicitud puede hacerse en línea o en sucursal, según la institución. Llena el formulario con información correcta y completa; dar datos incorrectos puede derivar en un rechazo inmediato.
4. Espera el análisis y la posible preaprobación
La institución evaluará tus ingresos, historial crediticio, nivel de endeudamiento e identidad. En algunos casos recibirás una preaprobación, aunque esta está sujeta a validaciones finales antes de confirmarse.
5. Lee el contrato con calma antes de firmar
Este paso es fundamental. Revisa el monto total a pagar, el plazo, la tasa de interés, el CAT, las comisiones y las penalizaciones por atrasos o pagos anticipados. Si algo no queda claro, pregunta antes de firmar.
6. Recibe el dinero y lleva un control de tus pagos
Una vez aprobado y firmado el contrato, el dinero se deposita en tu cuenta o se entrega según lo acordado. Anota las fechas de pago en tu calendario y guarda todos tus comprobantes.
Cómo comparar préstamos cuando es tu primera vez
El CAT y la tasa de interés son tu punto de partida
El CAT integra la mayoría de los costos del crédito, por lo que compararlo entre distintas opciones te dará una imagen más realista de cuánto pagarás en total.
Presta atención a las comisiones y cargos adicionales
Algunos préstamos incluyen comisión por apertura, administración o cargos por pago tardío. También puede haber seguros asociados que aumenten el costo mensual.
Plazo y flexibilidad de pagos
Un plazo más largo reduce la mensualidad, pero incrementa el costo total del crédito. Verifica también si el préstamo permite pagos anticipados sin penalización, ya que esto puede ayudarte a saldar la deuda antes y ahorrar en intereses.
Facilidad de aprobación y atención al cliente
Algunas instituciones son más flexibles con solicitantes sin historial crediticio, aunque las condiciones pueden ajustarse al perfil de cada persona. También vale la pena revisar si cuentan con canales digitales claros y buena atención al cliente.
Costos y riesgos que debes tener presentes
El costo real del préstamo va más allá del monto que recibes
El total que pagarás incluye intereses, comisiones y otros cargos. Un CAT más alto implica un costo mayor, independientemente de la mensualidad.
Los retrasos en los pagos tienen consecuencias
Un pago tardío puede generar intereses moratorios, comisiones adicionales y, lo más importante, afectar negativamente tu historial crediticio.
Comparar siempre vale la pena
No hacerlo puede llevarte a aceptar condiciones poco favorables o a pagar más de lo necesario.
Cuidado con fraudes y financieras no reguladas
Antes de compartir cualquier dato personal o firmar algo, verifica que la institución esté registrada ante las autoridades financieras mexicanas. Desconfía de quienes prometan aprobación garantizada sin revisar tu información, o que te pidan pagos por adelantado para "liberar" el crédito.
Consejos si no tienes historial crediticio
Empezar de cero no es un obstáculo insuperable. Puedes construir historial con productos sencillos, como una tarjeta de crédito con límite bajo o créditos pequeños. Lo esencial es pagar puntualmente: cada pago a tiempo suma a tu historial y mejora tu perfil para futuros créditos.
Si recibes ofertas preaprobadas, no las aceptes de inmediato. Una preaprobación no garantiza las condiciones finales. Revisa siempre la tasa, el CAT y cualquier comisión antes de decidir.
Errores comunes al solicitar un préstamo por primera vez
No calcular bien la capacidad de pago. Destinar una parte demasiado grande de tus ingresos a la mensualidad puede comprometer tu estabilidad financiera mes con mes.
Ignorar comisiones y penalizaciones. Los cargos por apertura, administración o pagos tardíos pueden elevar considerablemente el costo total del crédito.
No leer el contrato completo. Las condiciones importantes no siempre están en los encabezados. Leer la letra pequeña puede ahorrarte sorpresas desagradables.